Para bien o para mal, el verano ya está llegando a su fin. En pocos días, algunos padres ya enviarán a sus peques a la guardería o al cole. El verano ha sido genial: largos y perezosos días en la playa, helados y fruta fresca para sobrellevar el calor, paseos en bici…En resumen: días más largos, mañanas que empiezan tarde y horarios mucho más flexibles.

 

Estos son algunos de mis consejos para ayudar a tu peque a adaptarse de nuevo a su horario escolar y para mantener unos hábitos de sueño saludables durante todo el año:

 

1. Alrededor de dos semanas antes de que empiece el cole, trabaja con tu peque para volver a un horario de sueño escolar apropiado. 

A lo largo de esas dos semanas, intenta acostarle unos 15mins más temprano cada noche y despiértalo progresivamente más pronto por la mañana. Se trata de un proceso al cual su cuerpo debe ir acostumbrándose. Asegúrate de que cuando empiece el cole ya esté durmiendo todas las horas que necesita para estar lleno de energía durante el día. ¡Los niños con edad escolar necesitan 12 horas de sueño nocturno!

 

2. Mantén unos horarios para dormir.

Una vez se haya establecido, lo podéis seguir todos los días de la semana. Si tu peque es menor de 5 años, no uses el fin de semana para que “recupere horas de sueño” o para aprovechar y acostarlo más tarde. Esta situación le confundirá y no será capaz de seguir la rutina entre semana.

 

3. Establece una rutina relajante para la hora de ir a dormir.

Si procuras que un rato antes de acostarlo se encuentre en un ambiente relajado, ayudarás a tu peque a dormir.  Una rutina de sueño debe incluir actividades relajantes, como un baño y un cuento para dormir (para bebés y niños pequeños) o un tiempo de lectura (para niños más mayores).

 

4. Limita la televisión, los videojuegos y otras distracciones electrónicas antes de acostarse.

Durante el verano somos más flexibles con el uso de dispositivos móviles, pero cuando llega la vuelta al cole hay que evitar su uso justo en la hora antes de ir a dormir. La luz blanca y la excitación puede provocar que a tu peque le cueste conciliar el sueño de forma natural.

 

5. Evita grandes cenas.

Las comidas copiosas antes de acostarse harán que a tu peque le cueste dormir. Una cena ligera y saludable no le provocará molestias y conciliará el sueño mejor. Tampoco es recomendable que el momento de la cena sea el precedente al momento de ir a dormir.

 

6. Evita el azúcar.

Los refrescos y otros alimentos con azúcar deben limitarse después del mediodía y, especialmente, por la noche. Una buena regla es evitar el azúcar seis horas antes de acostarse, ya que genera excitación y puede interrumpir los patrones naturales de sueño de tu hijo.

 

7. Mantén el ambiente de su habitación lo más tranquilo posible.

Habitación oscura, una cuna o cama cómoda y sencilla y una temperatura ambiente que no sea ni demasiado caliente ni demasiado fría. Te recomiendo evitar también luces y móviles encima de la cuna que puedan estimular a tu peque. Además, como te comentaba antes, las distracciones electrónicas como la televisión, los ordenadores o los videojuegos deben eliminarse de su habitación.

 

8. Conviértete en un modelo a seguir.

Si tu peque es lo suficientemente mayor y ya empieza a imitar conductas, conviértete en el mejor ejemplo (¡además, dormirás mucho mejor!). Establece tu propio ciclo de sueño regular y mantén un hogar que promueva un sueño saludable.

 

EN RESUMEN

Cuanto antes se reajusten los horarios de tu bebé o niño pequeño, mejor se sentirá durante los primeros días de cole y es posible que te ahorres algunos dramas matutinos.