Aquí llega la segunda parte del último artículo que publiqué en mi blog [¿Problemas de sueño? Cosas que podrías estar haciendo para que tu bebé no duerma (parte 1)] en que el hablábamos de cosas que pueden provocar que tu peque no concilie el sueño o que tenga despertares nocturnos. ¡Allá vamos!

 

7. Permitir que duerma demasiado durante el día

Cuando un niño duerme más horas de las necesarias durante el día, es muy probable que cuando llegue la noche le cueste conciliar el sueño o tenga despertares nocturnos.

No es lo mismo dormir 12 horas por la noche que dormir 4 horas de siestas y 8 por la noche. El verdadero sueño reparador es el nocturno.

De este modo, te recomiendo poner límites durante las siestas y no dejar que duerma horas y horas.

 

8. No confiar en que sabe calmarse solo

Los bebés que dependen de un elemento externo para dormir no son capaces de calmarse por sí mismos y volver a conciliar el sueño. Están tan acostumbrados a dormir estando en brazos o cogiendo la mano de uno de los padres que no dormirán sin esa comodidad.

Es humano y totalmente natural acudir a cualquier llamada de nuestros hijos. Durante los primeros meses es reconfortante saber que como padre tienes la posibilidad de calmar a tu bebé cuando se despierta por la noche. Sin embargo, a medida que van pasando los meses y su mente se va desarrollando, intenta darle la oportunidad de gestionar los despertares por sí mismo (siempre que tu intervención no sea necesaria).

A medida que tu peque pasa por los diferentes ciclos del sueño es normal que se despierte y haga algún tipo de ruido (incluso un pequeño llanto). Lo más natural es que se quede dormido de nuevo para pasar al siguiente ciclo, pero si intervienes lo desvelarás por completo.

 

9. Tener horarios diferentes en casas diferentes y con personas diferentes

Debes asegurarte de que todos los involucrados en el cuidado del bebé sigan las mismas rutinas y horarios. Esto evitará que se sienta confuso o inquieto al pasar por esos cambios y será capaz de descansar mucho mejor.

 

10. No coordinar las comidas con las siestas

Si hay algo simple que puedes hacer para ayudar a tu bebé a adaptarse a un hábito de sueño saludable, es sincronizar las comidas y las siestas. De manera natural, los bebés se cansan cuando su barriguita está llena, por lo que es más fácil conseguir que duerman justo después de comer.

En muchas ocasiones, no tener unas rutinas de alimentación fijas hace que la rutina del sueño desaparezca por completo. La consistencia es clave para todos los aspectos del horario de tu bebé.

 

11. Asumir que “si se duerme tarde, se despertará tarde”

Es un error suponer que si acuestas al bebé muy tarde, se despierte tarde al día siguiente. Simplemente no funciona así: como ser humano, sus ciclos de sueño están alineados con los ritmos circadianos y la luz solar.

Es más, es mucho más contraproducente de lo que crees. Se despertará a la misma hora de siempre y de mal humor debido a la falta de sueño.

 

12. No entender cuánto sueño necesita realmente un bebé según su edad

Los bebés no vienen con un manual y a muchos padres les preocupa que sus peques duerman demasiado o muy poco, pero en realidad no saben qué es lo normal para el grupo de edad de su hijo.

Siempre puedes preguntarle a tu pediatra sobre este tema en cada revisión, pero vale la pena investigar por tu cuenta para aprender las pautas generales. Hay que tener en cuenta que cada bebé es diferente, por lo que tu peque puede necesitar un poco menos o un poco más que otros bebés.

 

13. Hacer el cambio de la cuna a la cama demasiado temprano

El cambio a una “cama de niño mayor” es un hito que como padres esperamos ansiosos. En ocasiones, ya sea por necesidad o por deseo, los padres realizan el cambio cuando su hijo es demasiado pequeño y no está preparado.

La recompensa de hacer este cambio antes de tiempo serán las temidas escapadas nocturnas, ya que tu hijo no tendrá límites y tendrá la oportunidad de visitar vuestra cama durante la noche.

 

¡RECUERDA! Si tienes cualquier pregunta puedes contactar conmigo a través de info@ameliahunter.com y estaré encantada de ayudarte!

¡Dulces sueños! 🙂