El fin del horario de verano llega a España el 30 de octubre. Este cambio de horario hace que la mayoría de los niños se despierten antes de lo habitual, lo que a su vez afecta a la siesta y la hora de acostarse. Esto puede llegar a convertirse en una semana de falta de sueño y de niños en estado de hipercansancio, por eso he preparado algunos consejos que te pueden ayudar a sobrevivir al cambio de hora.

Mi principal consejo es planificar con antelación para que la vuelta al horario de otoño-invierno no altere el sueño de los más pequeños de la casa.

Recomiendo comenzar alrededor de una semana antes del cambio con un ajuste gradual en las rutinas para dormir. Puedes retrasar la hora de despertarse, de las siestas y la hora de acostarse unos 10-15 minutos cada dos días.

Por ejemplo, si tu bebé normalmente se despierta a las 7h, intenta mantenerlo dormido hasta las 7.15h durante un par de días, etc. Así, cuando cambies la hora del reloj, en realidad se seguirá despertando a las 7h de la mañana.

Es una buena manera de ajustar todos sus horarios, ya que la diferencia de una hora no le afectará tanto cuando el cambio llegue.

Si no has tenido tiempo para para adelantarte y preparar a tu hijo antes de la llegada del horario de invierno, te recomiendo que durante una semana le acuestes más temprano.

Por ejemplo, si generalmente se acuesta a las 19h, puedes ponerlo a dormir a las 18.30h durante los tres primeros días tras el cambio de hora. Piensa que su cuerpo percibirá que son las 19.30h. Puede ser que tarde aproximadamente una semana en acostumbrarse, igual que un adulto.

Si tu hijo tiene más de dos años, puedes ponerle un reloj digital en la habitación y tapar los minutos con cinta adhesiva. Así, sólo podrá ver si son las 6h o las 7h pero no los minutos, ya que a menudo confunden a los niños pequeños. Sólo tienes que adelantar el reloj media hora para que a las 6.30h marque las 7h y se levante un poco más temprano de lo normal. Hacia el final de la semana ya estará de nuevo en el camino y dormirá hasta su hora de activación normal.

Si se trata de un bebé más pequeño, es mejor que cuando oigas que se despierta no acudas corriendo a su llamada, ya que le estarás enviando el mensaje de que las 6h de la mañana es buena hora para levantarse. Así que, si normalmente se despierta a las 7h, pero ahora son las 6h, espera 10 minutos el primer día, luego 20 minutos y al tercer día espera hasta las 6.30h. A final de semana, el bebé ya se habrá acostumbrado a este nuevo horario y volverá a despertarse a la hora de costumbre.