Cuando planificas unas vacaciones en familia con un bebé, una cosa importante a considerar es cómo van a afectar en la rutina del sueño de tu hijo y a vuestros planes de viaje. Vas a tener unas vacaciones mucho más agradables si organizas tu viaje de forma que el trastorno sea el mínimo para tus hijos. ¿Sabes como dormir a un bebé durante las vacaciones?

Esto ayudará a asegurar que recibe el descanso necesario para ser feliz, sano y estar alerta durante el viaje – ¡seguro que las vacaciones serán mucho más agradables para todos!

¿Cómo dormir a un bebé durante los viajes? Estos son algunos consejos para ayudar a garantizar que tu bebé reciba el sueño que necesita durante las vacaciones:

Consejo 1: No te excedas en la programación

Uno de los mayores errores que los padres cometen es tratar de incluir en las vacaciones toda la diversión y aventuras que podrían haber tenido en sus días “sin niños”. En realidad, cuando se viaja con un bebé, no se puede planificar hacer puenting por la mañana, nadar con delfines al mediodía, hacer parapente por la tarde e ir a una cena en un crucero por la noche.

Es mejor disminuir el ritmo y asegurarse programar siestas regulares y horas tempranas de acostarse, tal como lo harías en casa.

Consejo 2: Debes ser coherente con la siesta y la hora de acostarse

De vez en cuando una siesta en el coche o acostarse más tarde de lo habitual probablemente no le perjudicará demasiado, pero si las siestas del bebé tienen lugar en todas partes y se va a la cama mucho más tarde que de costumbre durante varios días seguidos, estará tan cansado y de mal humor que un colapso total será inevitable.

Consejo 3: Sé paciente mientras el bebé se acostumbra al nuevo entorno

Incluso si tu bebé duerme estupendamente en casa, cuando está en un entorno que no conoce la situación puede ser muy diferente. Es normal que los bebés y niños pequeños pongan a prueba los límites cuando es la hora de acostarse en un lugar diferente.

Sólo porque tengan ciertas reglas en el hogar, no significa que entenderán automáticamente que las mismas reglas se aplican en casa de la abuela.

El bebé puede que llore un rato o se despierte a horas intempestivas durante la noche en un lugar que es extraño para él. La mejor manera de tratar este tipo de comportamiento es reaccionar de la misma manera que harías en casa. Ir a la habitación cada cinco minutos más o menos para consolarle, pero a parte de eso, no cambies las normas establecidas. Si es consistente, en apenas una o dos noches tu hijo se acostumbrará al nuevo entorno y volverá a dormir bien.

Consejo 4. Asegúrate de llevar un peluche o una manta de tu hijo para que pueda conciliar el sueño

Si tu hijo tiene un objeto preciado y que le es familiar, será un gran soporte para ayudar a que se sienta seguro y pueda conciliar el sueño en un ambiente extraño. ¡Si se te olvida, será por tu propia cuenta y riesgo!

Consejo 5. Si no sois el tipo de familia que comparte la cama con el bebé en casa, no empecéis a hacerlo ahora

Otro gran error en el que incurren los padres es compartir la cama con su bebé o niño pequeño durante el viaje. Incluso si es sólo para unas pocas noches, si su bebé decide que esta será su nueva forma preferida para dormir, podrías encontraros frente a un gran problema cuando llegue a casa y le pongáis de nuevo en su cuna.

De igual manera, sería más que aconsejable intentar siempre que el bebé duerma en una habitación separada a la de los padres o hermanos mayores, si esa situación es la habitual en casa.

La buena noticia es que la mayoría de los hoteles tienen una cuna que se pueda utilizar o alquilar, y en apartamentos pequeños, siempre hay un lavabo/baño con ventilación apropiada para poder encajar una cuna, no crees? También puedes llevarte contigo el parque y usarlo de cuna.