El próximo 17 de marzo se celebra la décima edición del World Sleep Day, un evento anual organizado por la World Sleep Society en el que participan más de 72 países. Está destinado a ser una celebración del sueño y un llamamiento a la acción sobre cuestiones importantes relacionados con el sueño que incluyen la medicina, educación, aspectos sociales y la conducción.

El objetivo del Día Mundial del Sueño es disminuir la carga que suponen los problemas del sueño en la sociedad mediante una mejor prevención y gestión de los trastornos del sueño. El lema de este año es “Dormir profundamente, nutre la vida”. Esta frase ayuda a difundir el mensaje de que la calidad de vida con trastornos del sueño es mejorable y reconoce el sueño como algo importante para la salud y el bienestar en general. Aunque la mayoría de los trastornos del sueño son tratables (existen aproximadamente 100), menos de un tercio de los pacientes buscan ayuda profesional.

Las personas con un sueño profundo y sin interrupciones experimentan tasas más bajas de hipertensión arterial, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas.

Para mí es un placer colaborar en la difusión de las 10 normas del sueño para niños de hasta 12 años que propone el Día Mundial del Sueño:

  • Asegúrate de que tu hijo reciba la cantidad necesaria de sueño. Establece una hora adecuada para ir a la cama cada noche a la misma hora (preferiblemente antes de las 21h) y una hora para despertarse.
  • Mantén unos horarios constantes tanto entre semana como en fin de semana.
  • Establece una rutina consistente antes de acostarse y utilizar ropa cómoda para dormir (pañales muy absorbentes para los más pequeños).
  • Pon empeño en que tu hijo se duerma de manera independiente.
  • Evita la exposición a la luz brillante a la hora de acostarse y durante la noche y aumentar la exposición a la luz durante la mañana.
  • Mantén los dispositivos electrónicos (incluyendo TV., ordenadores, teléfonos móviles,…) fuera de la habitación y limitar su uso cerca de la hora de acostarse.
  • Mantén horarios regulares durante el día, incluidos horarios de comidas.
  • Mantén un horario de siestas diurnas apropiado para su edad.
  • Promueve la práctica de ejercicio físico y las actividades de exterior durante el día.
  • Evita que consuma alimentos que contengan cafeína y limita la cantidad de azúcar.

 

DORMIR ES UNA NECESIDAD, NO UN LUJO

Como padres debemos ser conscientes de lo importante que es el sueño para nuestros hijos y hacer todo lo posible para asegurarnos de que nuestros hijos aprendan hábitos de sueño saludables desde muy temprano.

El cerebro en desarrollo es algo complejo y una buena higiene del sueño asegura que estamos dando a nuestros bebés la oportunidad de crecer y desarrollarse en seres felices, relajados e inteligentes.

El sueño es un ciclo y los niños pequeños necesitan dormir bien tanto durante el día como por la noche. Si el sueño del día se pasa por alto o se omite, los niños pueden pasar rápidamente a un estado de cansancio e irritabilidad, lo que conduce a noches difíciles en que es más difícil que concilien el sueño y que descansen profundamente.