En este post os quiero presentar a Edu y a su maravillosa familia. Contactó conmigo porque se dieron cuenta que tras el nacimiento de su segundo hijo, su sueño era cada vez más fragmentado y ninguno de los cuatro descansaba bien.

La pequeña Beatriz, de 21 meses, dormía en la cama con sus padres y el pequeño bebé en una cuna de colecho para facilitar la lactancia. Dado que los dos peques tenían sus propias necesidades de sueño y sus patrones y ciclos de sueño eran tan diferentes, dormir los cuatro en la misma habitación acabó siendo contraproducente porque los peques se despertaban entre ellos.

El objetivo de la familia era conseguir que Beatriz durmiera bien y que estuviera más tranquila al dormir tanto por la noche como a la hora de la siesta. También querían que toda la familia pudiera descansar mucho mejor.

Empezamos a trabajar las rutinas y los horarios de Beatriz e hicimos la transición para que a partir de ese momento durmiera en la cuna en su propia habitación. Ahora, descansa mucho más y sus padres dicen que hasta le ha cambiado el humor. ¡Os dejo la entrevista!

LA ENTREVISTA

¿Qué edad tenía tu peque cuando empezaste a trabajar con Amelia?

Un año y ocho meses.

¿Qué edad tiene ahora?

Un año y nueve meses.

¿Cómo era vuestra vida antes de empezar con el plan de sueño?

Antes de empezar el plan de sueño teníamos unos hábitos un poco descontrolados y nuestra hija se acostaba a la misma hora que nosotros. Además de Bea tenemos a un peque de 4 meses, y la hora de dormir era una locura, dormíamos los 4 en la misma habitación, Bea en la cama con nosotros y el peque en su cuna pegada a la cama. Cuando uno lloraba despertaba al otro y así varias veces durante la noche, así que teníamos muchos problemas para conciliar el sueño, tanto ellos como nosotros.

¿Cómo cambió vuestra vida después de introducir unos hábitos de sueño saludables?

Ahora tenemos una rutina muy establecida, lo que es muy positivo para ellos y para nosotros. Bea duerme de un tirón por la noche en su habitación, mi mujer y yo podemos cenar más tranquilos, ver lo que queramos en la tele, hablar de nuestro día…

¿Cuál fue el mayor reto al empezar con los cambios?

Para nosotros el mayor reto antes de empezar fue el tema de los horarios, estábamos acostumbrados a no tener unos horarios estrictos y la verdad es que antes de empezar nos parecía más de lo que después fue. El peor día fue el primero, al hacer los cambios nuestra hija no se lo tomó muy bien y se quejó y lloró un buen rato. La segunda noche, ya sabía más o menos lo que tocaba y se lo tomó mucho mejor. Teníamos claro que había que cambiar la forma en la que dormíamos para que todos pudiéramos descansar bien, y eso nos ayudó mucho en el proceso.

¿Qué es lo mejor del resultado?

Lo mejor del resultado es que Bea duerme perfectamente, es otra niña, está mucho más contenta, tiene menos berrinches y es mucho más cariñosa con nosotros. Nos hace mucha gracia que solo con mencionarle que le vamos a poner el saco o le vamos a leer un cuento le entra la risa floja 😀

¿Qué les dirías a las familias que se encuentran en una situación similar a la que vosotros estabais?

Que no duden ni un momento en que el plan funciona y que los resultados son impresionantes en muy muy poco tiempo. Nuestra hija tiene mucho carácter y pensábamos que nos iba a costar mucho más. Todo lo contrario. Lo que al principio parecía un castigo se convirtió rápidamente en una bendición tanto para nuestra hija como para nosotros.

Si crees que es el momento y estáis decididos a cambiar la situación y necesitáis apoyo en este proceso, podéis contar conmigo. Juntos, podemos convertir a vuestro peque en un gran dormilón o en una gran dormilona.

Puedes contactar conmigo y veremos cuál es la mejor manera de ayudar a vuestro peque a dormir bien y para que vosotros también podáis descansar.

QUIERO MÁS INFORMACIÓN